La revegetación es un proceso clave para la recuperación de ecosistemas, ya que restablece la cobertura vegetal, mejora las condiciones del suelo y favorece la disponibilidad de refugio y alimento para múltiples especies.
En Pueblo Viejo, la restitución progresiva de hierbas, arbustos y árboles permite recrear microhábitats esenciales que sostienen la vida, incluyendo especies como el anolis de hierba de La Hispaniola, altamente dependiente de la estructura vegetal para su supervivencia.