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En las comunidades cercanas a Pueblo Viejo, la apicultura comienza a abrir nuevas oportunidades. Lo que antes era una actividad poco explorada en la zona, hoy se desarrolla como un proyecto que combina formación, producción y trabajo colaborativo, a través de la entrega de colmenas a los productores de la zona, siembra de planta melíferas, desarrollo de capacitaciones, entrega de kit de protección personal y herramientas además de la formalización de la cooperativa apícola.

Con la iniciativa denominada Fortalecimiento Apícola, que responde a la sombrilla de Desarrollo Comunitario AgroEmprende, desde Pueblo Viejo buscamos diversificar las fuentes de ingreso, fortalecer las capacidades productivas locales y promover prácticas sostenibles que aporten al entorno.

Un modelo que conecta producción y sostenibilidad

El proyecto de Fortalecimiento Apícola se desarrolla con el objetivo de construir un modelo sostenible que pueda replicarse en otras comunidades. Más allá de la producción de miel, la iniciativa impulsa beneficios que impactan directamente en el territorio, mediante el aprovechamiento de todos los subproductos derivados de la colmena (Polen, propóleo, jalea, cera, etc).

La apicultura contribuye a mejorar la polinización de cultivos, lo que se traduce en mayor rendimiento agrícola en productos como cacao, mango y otros frutales. A esto se suma la posibilidad de generar ingresos adicionales y diversificar la producción local.

Oportunidades para quienes más lo necesitan

El proyecto tiene un enfoque social claro. Se prioriza la integración de personas de comunidades cercanas a la operación comunidades reasentadas y comunidades de acogida, con el objetivo de que puedan desarrollar una actividad productiva sostenible en el tiempo.

El proyecto impactará un total de 90 beneficiarios directos con la instalación de 900 nuevas colmenas, alcanzando a más de 25 comunidades dentro del área de influencia a la operación.

Cada participante recibe acompañamiento técnico y formación adaptada a su nivel de experiencia, lo que permite avanzar de manera progresiva y fortalecer sus capacidades.

Un proceso basado en transparencia y acompañamiento

La integración al proyecto inicia con un proceso de evaluación social y técnica. A través de visitas en campo y levantamiento de información, se identifican las condiciones de cada postulante y su entorno.

El objetivo es asegurar que cada participante cuente con las condiciones necesarias para desarrollar la actividad de forma sostenible.

Formación con innovación que se adapta a cada experiencia

Las capacitaciones se organizan según el nivel de conocimiento de los participantes, lo que permite un aprendizaje más efectivo. Además, los propios apicultores pueden proponer temas de interés para fortalecer habilidades específicas.

Se ha puesto en marcha la implementación de un modelo de multiplicación de colmenas que implica innovación en el sector, con la inclusión de un método europeo totalmente nuevo en la zona, logrando con estos mantener nuestros apicultores a la vanguardia de la tecnología.

La empresa TECMALAB, especializada en estudios ambientales y en proyectos de biomonitoreo mediante el uso de abejas, es la encargada de compartir conocimientos, impulsar la investigación y promover el desarrollo sostenible de la apicultura en el marco de esta iniciativa.

Entre los conocimientos más relevantes que comparten se encuentran la división de colmenas, una técnica que ha permitido multiplicar colonias en un corto período de tiempo, incorporando métodos innovadores poco utilizados en el país.

Más allá de la miel

El proyecto también promueve el aprovechamiento de subproductos de la colmena, ampliando las oportunidades de ingreso.

Trabajo colaborativo que genera valor

Uno de los cambios más significativos ha sido la forma en que los apicultores se organizan. Tradicionalmente, la producción se realizaba de manera individual. Hoy, el proyecto promueve un enfoque colaborativo.

Los participantes comparten conocimientos, intercambian recursos y trabajan de manera conjunta, fortaleciendo sus capacidades y ampliando sus oportunidades de crecimiento.

Este modelo sienta las bases para el desarrollo de una estructura cooperativa, con mayor alcance en producción y comercialización.

Avances que marcan el camino

A abril 2026, el proyecto presenta un avance aproximado del 26%, con:

Además, se proyecta la entrega de 900 colmenas, lo que permitirá aumentar significativamente la producción de miel y sus derivados en la zona.

Una apuesta a largo plazo

El enfoque del proyecto es claro: construir una cooperativa con la integración de apicultores de más de 25 comunidades, logrando con esto la sostenibilidad, que perdure en el tiempo.

La meta es que, en el futuro, los apicultores puedan continuar de manera autónoma, consolidando un modelo productivo sostenible que sirva como referencia a nivel nacional.

En Pueblo Viejo, este tipo de iniciativas reflejan una forma de trabajo donde el desarrollo productivo, el acompañamiento técnico y la colaboración comunitaria se integran para generar valor en el territorio.